Puede que suene estúpido. Pero yo sé que al final te das cuenta de lo importantes que son ciertas cosas en tu vida que cuando corren peligro hacemos lo imposible por aferrarnos a ellas y que aunque sea el buen recuerdo nunca se escape, nunca se vaya lejos dentro nuestro y deje de estar presente. Espero nunca olvidarme como soy hoy, ser así por todo lo que viví y todo lo que junte con esas experiencias. Llorar, llorar ahora no me sirve de nada si no peleo y defiendo lo que amo y lo que nunca quiero perder, porque con lágrimas hoy no arreglo nada.
Sí sirve agradecer todos los días lo bueno vivido, los buenos amigos encontrados y los lugares recorridos. Asique me tomo el trabajo de hacer por lo menos eso, así estoy un poquito mejor.