¿QUIÉN PUEDE DECIR QUE NO PUEDO HACERLO TODO?
Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se vuelven años. Pero lo importante no cambia: tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida, detrás de cada logro, hay otro desafío. Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas. Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lastima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón: pero nunca, NUNCA TE DETENGAS!
Perdámonos allí donde nadie se atreva a buscarnos. Dejemos estar todo lo que nos rodea. Vaciemos nuestras mentes. Comencemos de cero. Volvamos al " Hola, ¿qué tal? " otra vez. Recuperemos lo que es nuestro. Lo que nos arrebataron. Solo nos queda una oportunidad. No tenemos porque odiarnos. No tenemos porque evitarnos. No pienso arrastrarme, pero tampoco correr riesgos. Me quedé en blanco, sí. Jamás, recuerdalo bien, jamás permitiré que vuelva a ocurrir aquello que nos ha dañado tanto. No cometeremos los mismos errores. Estamos preparados para afrontar lo que se nos eche encima. Yo lo doy todo. Tú lo das todo. Lo damos todo. Intentemoslo, aunque sea la última vez.