¿QUIÉN PUEDE DECIR QUE NO PUEDO HACERLO TODO?




Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se vuelven años. Pero lo importante no cambia: tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida, detrás de cada logro, hay otro desafío. Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas. Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lastima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón: pero nunca, NUNCA TE DETENGAS!

You love someone; you open yourself up to suffering, that’s the sad truth. Maybe they’ll break your heart; maybe you’ll break their heart and never be able to look at yourself in the same way. Those are the risks. You see two people and you think they belong together. But nothing happens. The thought of losing so much control over personal happiness is unbearable. That’s the burden. Like wings, they have weight. We feel that weight on our backs, but, they are a burden that lifts us. Burdens that allow us to fly.

Amas a alguien, y te abres al sufrimiento. Esa es la triste verdad. Tal vez te quiebran el corazón, tal vez tú quiebras su corazón y nunca podrás verlo de la misma manera. Esos son los riesgos. Tú ves dos personas y piensas que se pertenecen una a otra, pero nada pasa. Pensar en perder el control de nuestra felicidad es impensable. Esa es la carga. Como alas, tienen carga. Sentimos el peso en nuestras espaldas, pero es una carga que nos eleva. Las cargas nos permiten volar.