De momento, deberíamos saber como comunicarnos en vez de pegarnos. Estamos sobre un rodillo girando, y nada nos va a parar. Somos un fuego bajo control, y es extraño. Todos nos estamos quemando bajo el mismo sol. Hasta ahora decimos que es una guerra por la paz. Es el mismo viejo juego. ¿Pero realmente queremos jugarlo? Podríamos cerrar los ojos, y seguiría ahí. Podríamos decir que somos nosotros contra ellos. Podemos intentarlo, pero nadie gana. La gravedad nos controla a todos nosotros. Tratamos de deshacernos de ello, pero es un fuego que crece usando el miedo como combustible. Quemando nuestros nombres. Y no tardará mucho. Porque las palabras también se están quemando. ¿Y a quién culparemos entonces?
¿QUIÉN PUEDE DECIR QUE NO PUEDO HACERLO TODO?
Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se vuelven años. Pero lo importante no cambia: tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida, detrás de cada logro, hay otro desafío. Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas. Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lastima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón: pero nunca, NUNCA TE DETENGAS!