¿QUIÉN PUEDE DECIR QUE NO PUEDO HACERLO TODO?




Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se vuelven años. Pero lo importante no cambia: tu fuerza y tu convicción no tienen edad. Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida, detrás de cada logro, hay otro desafío. Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo. No vivas de fotos amarillas. Sigue aunque todos esperen que abandones. No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de lastima, te tengan respeto. Cuando por los años no puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando no puedas caminar, usa el bastón: pero nunca, NUNCA TE DETENGAS!
Estábamos sentados, merendábamos besos y caricias.
Y las horas pasaban deprisa; entre el humo y la risa.

Te sentaba tan bien esa boina calada al estilo de Ché, Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear y al llega a la Plaza de Mayo me dio por llorar, y me puse a gritar ¿dónde estás?

No consigo olvidarte, ojalá estuvieras conmigo.
Tweed.