Y las horas pasaban deprisa; entre el humo y la risa.
Te sentaba tan bien esa boina calada al estilo de Ché, Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear y al llega a la Plaza de Mayo me dio por llorar, y me puse a gritar ¿dónde estás?
No consigo olvidarte, ojalá estuvieras conmigo.
Tweed.